La mariposa

Las tres y cuarto de la mañana. Permutaciones. Combinaciones. La tinta azul desliza fino y suave un reguero sobre el blanco papel que rasga el silencio nocturno. 5,7. No puede ser. Lo he calculado y repasado mil veces. La mariposa comienza a chisporrotear como si también estuviera harta de verme dar vueltas una y otra vez, garabateando sin atinar con la magistral fórmula. Los ojos del santo, cuya estampita preside el improvisado altar en la mesa de escritorio, sobre el libro de matemáticas de tercero de B.U.P., apenas pueden, entre parpadeo y parpadeo, fingir un ademán de anímica derrota que sabía seguro cuando mamá colocó el pequeño cuenco frente a él, lo llenó dos terceras partes de agua, vertió un estudiado chorro de aceite, depositó delicadamente el minúsculo círculo de corteza de corcho recubierto de igual diámetro de papel, con un trozo de mecha parafinada en el centro que, tras arrastrar silenciosamente la cabeza de la cerilla contra el amarronado envés de la cajita, prendió suavemente antes de decir: me voy a la cama; suerte con el examen mañana.

31/08/2009 21:24 Autor: sifarnodo. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

Amigo

Con el corazón mellado por tus besos,
con la vida muerta en el cariño,
entrego en tu regazo la ofrenda que pediste:
sueños, palabras... mi alma triste,
aquellos recuerdos de niño,
labios en mi boca impresos.

Que lágrimas de negro tiño,
que a la muerte la desmigo,
que si la visto de blanco destiño...
y después de follar contigo
apenas sé ser tu amigo.
17/05/2009 23:31 Autor: sifarnodo. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

Receta

Reza el cartel de mi puerta:
“artista incomprendido,
licenciado en el olvido,
aprobado en amor imposible,
doctor en caricia muerta”.

Sólo viene a mi consulta
algún beso reprimido,
ese recuerdo escondido,
aquel pasado terrible
y una triste herida oculta.

Y me siento en el diván,
creyéndome recuperado,
recostado en el recuerdo…
que yo mismo he preparado.

30/10/2008 11:04 Autor: sifarnodo. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

Nada que ver

 

Encuentro el cariño de la vida,

en los cardos borriqueros que me miran,

que acarician en la noche mi alma fría,

susurrando que el dolor de mi se olvida.

 

Pero yo,

inquieto, trasnochado otra vez...

 

Busco a los pies de tu lecho

los gritos de las flores marchitadas,

que arrancaron con cucharas los despojos,

viejos, sucios y asquerosos,

que anteayer escupió tu pecho.

 

Pero tú,

tranquila, a pierna suelta, despierta...

 

Acompasas tu respiración a la mía,

rodeada de amapolas, dulces, traicioneras,

apartas las papeleras

que suplican que les cuentes,

que de verdad te quería.

 

18/10/2008 00:02 Autor: sifarnodo. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

Tonto, tonto

No tengo ganas de decir lo que siento,
no veo el momento de vender mis entrañas
recogiendo las semillas de tu aliento,
en cestitas de colores
de ramitas que pudre el tiempo.

Tú repartes tu cariño.

Yo, lamento como un niño...

Compraría el miedo que me invento,
el aroma de tus flores
caricias que desecha el viento,
y las cálidas lágrimas con sus legañas,
que desgranan las verdades de este cuento.


Mi gran error es la vida,
donde la tristeza anida,
mi vida es la mala suerte,
pues no sé cómo quererte.

30/09/2008 16:17 Autor: sifarnodo. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

Tu huella

 

A Manolo Manzano

 

Vagueando por la playa de la vida,

arreglando los colores al pasar,

rebusqué en la arena fría

cansado de pasear.

 

Encontré tu huella humilde,

amable,

tranquila… pero firme.

 

Y es que hay huellas que se lleva el mar,

otras las arrastra el viento,

algunas dejan de estar,

y otras me las invento,

pero la tuya…

la tuya…

es de las que no se van,

es de las que hacen llorar,

la tuya…

la tuya se queda dentro.

 

 

 

18/09/2008 23:51 Autor: sifarnodo. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

De tu boca

 

En las noches que me encuentro

con mentira y desengaño,

me despierto de año en año,

y me desnudo y me acuesto.

 

Las mañanas que despierto

entre fantasmas de antaño,

clavan tu terso rebaño

en mi corazón abierto.

 

Si me vuelves a mirar me caigo.

Si me dejas florecer te encuentro.

Si me quieres de verdad te tengo.

 

Si me tienes que olvidar me vendo.

Si me intentas recordar me acuerdo.

Si te arranco la verdad no hay premio.

 

Si me dices la verdad,

si me dices la verdad…

…si me dices la verdad me muero.

 

01/08/2008 23:27 Autor: sifarnodo. Enlace permanente. Hay 1 comentario.

Pubertad

 

El Mar Menor está serio esta tarde. Las nubes, frías y oscuras como un entierro en noviembre, ni siquiera permiten asomar un atisbo del clareado reflejo del sol sobre las crestas de las olas. La espuma, aparece y desaparece abundante y dispersa, rápida como siempre que el lebeche la acuna. Porque aquí, las olas no rompen voluptuosas contra la playa. Ni siquiera su estruendo retumba entre ecos resultantes de un bramido que se va formando poco a poco, desde la nada, hasta acabar en el tibio siseo de la caricia que suele dejar sobre la arena.

 

Me imagino a Ángeles desnuda. El frío y la humedad que me recorren de abajo a arriba, contrastan con el cálido pensamiento que evoca la última clase de gimnasia del colegio.

 

¡Pam! ¡Pam, pam!

Papá, tieso sobre la proa, como figurita de plomo, dispara hasta que abate a uno de los oscuros patos que sobrevuelan la laguna.

¡Afloja!- dice.

Cuando agoto suavemente el recorrido de la palanca, el ruido del mar se come el ligero ronroneo del motor. Dios, cómo suena el mar. Cómo escucho al viento, aleteando mojado y frío la capucha del impermeable contra mi cuello.

 

-¡A estribor, a estribor!, debe estar por allí… ¡coge el salabre!, creo que lo he visto.

Alegro las revoluciones y encaro hacia el viento con un suave giro la motora.

 

El Mar Menor está oscuro esta tarde. Los serios golpes que imprime al casco de la lancha, retumban infrecuentes sobre el mejor de mis pensamientos. Y permito que los senos, que deslizan mi obsesión entre ola y ola, golpeen a su vuelta mi tierno delirio.

 

Y surco los aires, salabre en mano, intentando enredar entre mis sueños, el cariño que papá siempre me tuvo.

 

10/07/2008 23:38 Autor: sifarnodo. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

Ahora, que me estoy haciendo viejo

Ahora que me estoy haciendo viejo,

después de todo el tiempo

que me llevas esperando,

miro las estrellas que iluminan el espejo,

y cómo estoy olvidando

que me tienes tiempo dentro,

que me llevas tanto amando.

 

Porque cambio de cariño con tus besos,

abandono mi alma triste

a la pena de tu suerte,

renuncio a mis temores indefensos,

que creía no tenerte,

y descubro en las entrañas de la mente,

lo difícil que es quererte.

 

Y es que yo,

que me tapo con las nubes,

que me acuesto con el viento,

por ti…

por ti,

en suave brisa convierto.

Y las nubes…

las nubes…

por ti que las pinto de azules.

31/05/2008 22:56 Autor: sifarnodo. Enlace permanente. Hay 1 comentario.

Gotas de agua en el mar

 

Me siento de nuevo frente a mi vieja Olivetti de dos colores. Hace unos minutos que sesgué con los dientes la fina bolsita que recubría los discos con la tela bicolor, para sustituir la vieja y seca cinta que, empolvada, aletargaba bajo la carcasa de la máquina mis viejos recuerdos. He limpiado cuidadosamente todas las teclas y engrasado con prudencia cada uno de los engranajes de las finas varillas que otrora imprimieran sobre amarillentos folios mis amores, decepciones y alegrías, entre versos y rimas. Repaso todas las letras. No se me ocurre nada. No pienso en nada. No sé qué hacer. No sé nada.

- Estoy absorta Doctor. No entiendo cómo ha podido hacerlo. No sé…

- Bueno, señora Merch, siento decirle que son reacciones normales en esta enfermedad. A menudo, algún objeto, alguna situación, e incluso algún sonido, les hace por un momento recordar algo, despertar ligeramente del letargo. Pero son… cómo diría… gotas de agua en el mar.

 

31/05/2008 22:08 Autor: sifarnodo. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

Y nadie se paró a pensar

En una amplia sala, plagada de exhuberantes retratos, veintiún sabios de poderosos países discutían. Conocida ya la noticia de que el Dios supremo Adreim había realizado a los mortales la oferta de poder escarbar en su propio pasado, aunque sólo durante un instante, no se ponían de acuerdo en qué momento elegir. 

Los que más pretendían, deseaban conocer el nacimiento del Dios; religiosos ellos. Otro grupo destacado, exigía asistir al momento de la creación del mundo conocido, de la nada al espacio, de las galaxias a los planetas.

Una pareja de dos, ansiaba descifrar el misterio de la vida, y pretendían observar lo que se esconde detrás de la muerte.

Uno sólo quedaba, que acallando a los demás y abriendo ancho el corazón dijo: 

-Adreim, yo quiero ver lo que esperabas de nosotros cuando nos creaste, porque así sabré contestar, lo que los demás te están preguntando.

16/05/2008 21:22 Autor: sifarnodo. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

Caminante

A la muerte, que nunca tiene precio, me la encontré una noche cara a cara. Me amenazó jocosa. La miré. Y con el tugurioso valor de los que no tuvimos nunca nada que perder, la dejé atrás con un desplante.


A la vida, que sufre a tientas mi desprecio, la arropé una mañana en la cuneta. La invité a unos tragos, temblorosa. Me miró. Y con las lágrimas de los que mueren día a día en un vergel, me dejó por un amante.

                    

Y yo sigo caminando errante.


Caminante. Que soy un caminante.

30/01/2008 22:46 Autor: sifarnodo. Enlace permanente. Hay 2 comentarios.

Mariposas mojadas

He vuelto a las andadas,

diluyo mi furia en verso,

animo a mi pena inmerso,

entre nubes olvidadas.

 

Contrariado espero.

Condenado quiero:

 

Que con las alas regadas,

de sueño cálido y terso,

revientes mi amor intenso,

con mariposas mojadas.
24/11/2007 23:51 Autor: sifarnodo. Enlace permanente. Hay 1 comentario.

La llamada (canción)

Y ahora que veo

la sangre en mis sueños,

espero durmiendo, la mar de tus besos.

 

Y ahora que creo

que no tienen dueños,

ataco mordiendo y salen ilesos.

 

¡Frena¡ princesa, antes de la muerte,

Arranca ¡joder!, que el semáforo es verde.

 

Y ahora que tengo

tantas ganas de verte,

recorro el andén aburrido de gente.

 

Y ahora que vuelvo

a conseguir detenerte,

entiendo cómo dejar de quererte.

 

¡Frena¡ princesa, antes de la muerte,

Arranca ¡joder!, que el semáforo es verde.

 

¡Frena¡ princesa, antes de la muerte,

Arranca ¡joder!, que el semáforo es verde.

23/11/2007 00:01 Autor: sifarnodo. Enlace permanente. Hay 1 comentario.

El poeta enamorado

-A veces sueño despierto,

otras despierto soñando

que en tu cariño me duermo,

con el calor de tu aliento…

 

-Vaya mierda de poema ¿Pero es que me has visto cara de gilipollas? ¿Después de seis meses me traes esto? ¿Pero tú lo has oído? Mira, Diego, te he leído mucho, has escrito cosas muy buenas: cervantinos, alejandrinos, endecasílabos que no hubiera escrito ni el mismísimo Gonzalo de Berceo. Dominas como pocos el arte mayor… ¿Qué significa esta perogrullada repetitiva y simple? Esto… esto no es lo que hablamos. Esto no es de recibo ¡Joder! Mira, tengo a la directora de marketing de la editorial con el coño disparado. Le está durando la regla los dos meses que llevo retrasando la entrega del borrador de tu nuevo libro. ¡Por poco tengo que acostarme con ella para que no me despidan! ¿Sabes lo que es eso? ¿Has visto lo fea que es la muy hija de puta?

-Es que…

-¡No me jodas Diego! Ni esque ni esca. A ver qué cojones hago yo ahora ¡Qué coño le digo yo a la cabrona de la directora esta tarde!

Un momento… mírame a los ojos. Tú… ahora lo entiendo… es… una mujer, ¿verdad? Es eso ¿no? Te has… te has enamorado.

-Bueno, no exactamente…

-¡Mierda! Lo sabía, ¡Joder! Otra vez te has encoñado de alguna lagarta. Has estado todo este tiempo con la cabeza en otro sitio mientras escribías toda esa sarta de malpareadas estrofas de quinceañero de instituto ¡Jodeeeer!

-Si yo lo que quería decirte es que…

-¡Basta!, no quiero saber nada más. Déjame que piense… Necesito estar solo y pensar cómo voy a salir de este embrollo.

-Si es que he venido para que sepas que…

-¡Vete, joder! Sal por donde has entrado y deja que me tranquilice y vea cómo voy a solucionarlo.

-Bueno… hasta luego.

 

-Pase, pase, señora directora, pase y siéntese, por favor.

-No será necesario.

-¿Perdón?

-¡Que no será necesario que me siente! Solamente he venido a comunicarle su despido inmediato.

-Pero… si…

-En principio pensé que sería mejor que fuera otra persona la que se lo dijera. Creía que así la situación no generaría tanta tensión. Sin embargo, tras llegar hasta mis oídos determinadas expresiones que usted ha pronunciado en voz alta sobre mi persona, me he permitido el placer de comunicarle yo misma la decisión. Pero antes de que comience a escuchar sus rebuscadas excusas, y para que no quede ninguna duda, ahora mismo entrará por esa puerta el testigo que presenció sus maleducados improperios.

Pasa cariño… pasa.

-¡Diego?

-Sí, Diego. El artista al que has estado estropeando el trabajo con tus impertinentes llamadas telefónicas durantes los últimos seis meses. Sí, Diego. El poeta enamorado. Diego: mi prometido.

22/11/2007 22:35 Autor: sifarnodo. Enlace permanente. Hay 2 comentarios.


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