El poeta enamorado

-A veces sueño despierto,

otras despierto soñando

que en tu cariño me duermo,

con el calor de tu aliento…

 

-Vaya mierda de poema ¿Pero es que me has visto cara de gilipollas? ¿Después de seis meses me traes esto? ¿Pero tú lo has oído? Mira, Diego, te he leído mucho, has escrito cosas muy buenas: cervantinos, alejandrinos, endecasílabos que no hubiera escrito ni el mismísimo Gonzalo de Berceo. Dominas como pocos el arte mayor… ¿Qué significa esta perogrullada repetitiva y simple? Esto… esto no es lo que hablamos. Esto no es de recibo ¡Joder! Mira, tengo a la directora de marketing de la editorial con el coño disparado. Le está durando la regla los dos meses que llevo retrasando la entrega del borrador de tu nuevo libro. ¡Por poco tengo que acostarme con ella para que no me despidan! ¿Sabes lo que es eso? ¿Has visto lo fea que es la muy hija de puta?

-Es que…

-¡No me jodas Diego! Ni esque ni esca. A ver qué cojones hago yo ahora ¡Qué coño le digo yo a la cabrona de la directora esta tarde!

Un momento… mírame a los ojos. Tú… ahora lo entiendo… es… una mujer, ¿verdad? Es eso ¿no? Te has… te has enamorado.

-Bueno, no exactamente…

-¡Mierda! Lo sabía, ¡Joder! Otra vez te has encoñado de alguna lagarta. Has estado todo este tiempo con la cabeza en otro sitio mientras escribías toda esa sarta de malpareadas estrofas de quinceañero de instituto ¡Jodeeeer!

-Si yo lo que quería decirte es que…

-¡Basta!, no quiero saber nada más. Déjame que piense… Necesito estar solo y pensar cómo voy a salir de este embrollo.

-Si es que he venido para que sepas que…

-¡Vete, joder! Sal por donde has entrado y deja que me tranquilice y vea cómo voy a solucionarlo.

-Bueno… hasta luego.

 

-Pase, pase, señora directora, pase y siéntese, por favor.

-No será necesario.

-¿Perdón?

-¡Que no será necesario que me siente! Solamente he venido a comunicarle su despido inmediato.

-Pero… si…

-En principio pensé que sería mejor que fuera otra persona la que se lo dijera. Creía que así la situación no generaría tanta tensión. Sin embargo, tras llegar hasta mis oídos determinadas expresiones que usted ha pronunciado en voz alta sobre mi persona, me he permitido el placer de comunicarle yo misma la decisión. Pero antes de que comience a escuchar sus rebuscadas excusas, y para que no quede ninguna duda, ahora mismo entrará por esa puerta el testigo que presenció sus maleducados improperios.

Pasa cariño… pasa.

-¡Diego?

-Sí, Diego. El artista al que has estado estropeando el trabajo con tus impertinentes llamadas telefónicas durantes los últimos seis meses. Sí, Diego. El poeta enamorado. Diego: mi prometido.

22/11/2007 22:35

Comentarios » Ir a formulario


Autor: exonome

Juas!

Fecha: 06/12/2007 11:37.


gravatar.com
Autor: Pablo

Del Diego que yo conozco, me lo creo todo.... jejejejejeje

Un abrazo.

Pablo.

Fecha: 13/12/2007 10:35.


Añadir un comentario




No será mostrado.






Suscrí
bete a este blog. RSS 2.0 Este Blog ha sido creado con Blogia. Ver derechos de autor . Estadísticas. Admin. [Blogia colabora con 1001 relatos.]