Tonto, tonto
No tengo ganas de decir lo que siento,
no veo el momento de vender mis entrañas
recogiendo las semillas de tu aliento,
en cestitas de colores
de ramitas que pudre el tiempo.
Tú repartes tu cariño.
Yo, lamento como un niño...
Compraría el miedo que me invento,
el aroma de tus flores
caricias que desecha el viento,
y las cálidas lágrimas con sus legañas,
que desgranan las verdades de este cuento.
Mi gran error es la vida,
donde la tristeza anida,
mi vida es la mala suerte,
pues no sé cómo quererte.
30/09/2008 16:17 Autor: sifarnodo. Enlace permanente.
